Heidelberg es un precioso pueblo que está en la el la mitad oeste de Alemania, muy cerca de Frankfurt y de la frontera con los franchutes.
Como nuestros guiris ya estuvieron aquí en Octubre del año pasado, nosotros fuimos allí, creo que del 5 al 12 de mayo, perdiéndonos unos cuantos días de clase... simplemente perfecto.
Llegamos a mediodía a Frankfurt, en el mejor avión que había visto en mi vida, pues en la parte de atrás de los asientos del que tienes delante, pusieron unas pantallas, en las que podías ver pelis, escuchar música, o jugar videojuegos super cutres con los otros pasajeros, que fue lo que hice todo el rato con Vera.
Desde Frankfurt pillamos el tren hasta Heidelberg, algo más de hora y media, pero fue divertido, nos íbamos echando unas risas con Mónica, la profe de alemán.
Una vez llegamos, allí estaban los guiris, como yo los llamo, aunque me parece a mí que los guiris ahora eramos nosotros, y nos saludamos muy efusivamente, pues teníamos muchas ganas de verles.
Emil, que es como se llamaba mi alemán me presento a su padre: Tilman ( Telmo para mi ), que me calló super bien desde el primer momento, porque era muy majo y dijo que mi ingles era muy bueno.
Llegamos a su casa, que era una auténtica mansión, una casa enorme, en la ladera de una montaña, super moderna, con una explanada de césped más grande que mi casa, y con lo mejor de todo: ¡una cama elástica!... que buenos momentos pasé saltando en ella.
Una vez dentro, me presentaron a su madre, que no me acuerdo de su nombre, y a sus 3 hermanos, todos menores que Emil, que me cayeron un poco mal al principio, debido a que eran muuuy sosos,
Poco a poco se fueron abriendo, y me empecé a llevar bien con el segundo más mayor ( que tampoco me acuerdo de su nombre ), que era un tío muy peculiar: practicaba bicicross, es decir, pillaba su bici y se iba a las montañas de por allí a pegar saltos con sus colegas; era un máquina haciendo volteretas en la cama elástica; y por lo menos se bebía dos botellas de 2 litros de agua con gas ( una de las cosas más repugnantes que he probado en mi vida ) cada día.
Una vez vista su casa ( 400 metros solo el interior mínimo ), me enseñaron la que iba a ser mi habitación, que estaba en la que seria la planta -1, pero lo que más me molo era que tenía toda la planta para mí solo, y por si fuera poco, ¡también baño propio!... En ese momento me acordé de lo que tuvo que pensar Emil cuando vio mi casa, una casa normal para nosotros, pero que era más pequeña que su gran explanada de césped. Aunque parezca extraño, él me dijo que le gustaba más mi casa, no sé si fue para quedar bien o por que estaba harto de tener que andar cien metros para mear o ir a la cocina.
A continuación, su madre nos dijo que íbamos a cenar, entonces fuimos a una sala contigua a la cocina, que tenía una ventana gigante desde dónde se podía ver toda la montaña que había al cruzar el río Neckar, que es el que cruza Heidelberg. Se me ha olvidado mencionar que la casa está un poco apartada del centro de Heidelberg, siguiendo río arriba, y que al estar en una ladera de la montaña, gozas de una espectacular visión del río Neckar y del precioso valle que forma.
Hablando de la cena, fue un poco en plan delicatessen, porque mucho queso típico de allí, un poco de paté, jamón york, pero ni una salchicha alemana, que era mi obsesión, y que estaba deseando probar. El caso es que yo me quedé a dos velas, y no dije nada, por educación y por que me daba corte, menos mal que traía provisiones sobrantes del viaje en avión, que posteriormente justo antes de dormir ingerí muy gustosamente.
Después de la macro- cena buffet de mis anfitriones, estuvimos viendo la tele un rato ( no me enteré de un carajo ), y nos fuimos a dormir ( en ese momento empezó la cena de verdad ( Unas patatillas, algo de chocolate y chicles ) ).
Bueno espero que si, aparte de Juanan, alguien ha sido capaz de leer este tocho-blog, le halla gustado, yo me he divertido yo mismo escribiéndolo, pues he recordado muy buenos momentos :D Un saludo!
* Pondría alguna foto de la chabola de Emil, pero su madre me dejó hacer fotos dentro a cambio de que estas no salieran de mi móvil, así que voy a mantener mi palabra, por respeto a su intimidad. : )
Este es el río Neckar, que allí es como un arroyo, y en España sería uno de los ríos mas caudalosos, con diferencia.


Jajajajajajjajajaj, me lo he leido, ¡ves! xd
ResponderEliminarNos lo pasamos genial... quiero volver :(
Yo me lo he leído entero y me ha encantado, ¡qué risa el momento cena-delicatessen!
ResponderEliminarQue tiempos aquellos, sin duda, una experiencia que me gustaría volver a repetir.
ResponderEliminarBuena entrada Isma...
He intentado que fuera un poco divertida jaja me alegro de que halla gustado :)
ResponderEliminarYo creo que este día fue posiblemente el mejor, por la impresión que da ver tantas cosas nuevas...