martes, 8 de noviembre de 2011

El Teatro Real

Hoy voy a hablar sobre la visita que hicimos el otro día, con Juanan y Jesús al bonito Teatro Real, que esta en la plaza de Isabel II, donde está la parada de la línea 2 : Ópera, aunque nosotros entramos por la entrada de la Plaza de Oriente.
Allí, en el vestíbulo nos recibió una señora mayor alemana ( no recuerdo su nombre ), y que al parecer estaba allí como voluntaria.
Esta señora nos fue explicando una a una todas las salas del Teatro: estuvimos en una pequeña sala donde había un plano del teatro, y se veían sus diferentes salas. Nos explicó que era mucho más grande de lo que parecía por fuera. 
A continuación pasamos a una sala en la que los visitantes descansan y se toman algo, y nos llamó bastante la atención una lata de coca-cola que estaba en una de las mesas. También había dos cuadros bastante grandes decorando.
Luego pasamos a ver uno de los palcos, y allí nos explicaron que esta perfectamente estudiada la forma, y hasta los objetos que hay dentro de la sala donde de representan las obras, para lograr la mayor sonoridad posible.
Nos llamó bastante la atención el hecho de que en invierno, cuando llegas las señoras con sus abrigos de piel enormes, y los dejan dentro de la sala, estos hacen que se reduzca la sonoridad y se oiga menos y peor.
Seguidamente atravesamos varios salones, en los que había diversos cuadros en las paredes, de antiguos reyes, y de la Familia Real actual; y dónde nos cruzamos con otros grupos de visitantes, unos de viejetes, y otros de guiris armados con cámaras.
Al final de estos salones, acabamos en un siniestro, pero muy bonito restaurante, del que me llamó mucho la atención la pintura que había en el techo, un fondo oscuro con unos puntitos claros que representaba el cielo de Madrid.
Posteriormente, cogimos el ascensor hasta la 6ª planta, dónde había un salón grande y muy bien iluminado, que daba al palacio Real, dónde en ese momento se estaba llevando a cabo el cambio de guardia.
También había una maqueta bastante grande, a escala, del Teatro Real, y unos sillones muy cómodos donde nos sentamos y nos sentimos como unos peces gordos de Wall Street.
Por último, bajamos al vestíbulo, nos despedimos de la guía, y nos fuimos para casa.




1 comentario:

  1. Cuando pongas un punto y aparte, dale un toque más al intro, para que haya una separación mayor entre párrafo y párrafo. Mejora la presentación y la lectura de los textos.

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