Todo gracias a alguna frase que soltamos, sin malicia ninguna, pero por la que se acaban riendo de ti tus amigos, o te miran mal durante un buen rato.
Yo recuerdo la que considero como la gran cagada de mi historia, y siempre que me acuerdo o me la recuerdan mis amigos (Que ya se la saben todos), me avergüenzo de mi mismo y agacho la cabeza.
Todo ocurrió el primer día de un campamento al que fuí en Valencia, en el año 2010, al que por cierto, también fue Alejandro Vera.
Bueno. al grano, el caso es que estábamos en el patio del campamento jugando a los típicos juegos de campamento, y vi a una niña llorando, y no se me ocurrió otra cosa que decirle: -¿Que, echas de menos a papi?, a lo que me contestó: Mi padre está muerto.
Yo me quedé blanco, no supe que decir, me sentí una basura, aunque ella no se lo tomó muy mal, y nos acabamos llevando bien y todo.
Algunas de las personas a las que se lo he contado dicen que no era mi culpa, que yo no sabía lo de su padre, que en parte es verdad, pero otras diréctamente me dicen que soy un bocazas, y con toda la razón del mundo, porque ¿ Quién me mandaría a mi abrir la boca?.
El caso es que me pareció una gran pifia y no creo que se me vaya a olvidar nunca, además es una buena anécdota que contar, aunque piensen que eres tonto :)

jajaja, que momentos Isma...
ResponderEliminarSin duda, la liaste "parda", buen momento para decir: TIERRA TRAGAME.
Ya te lo comenté en persona, tampoco es para tanto.
ResponderEliminarAhora, no me desmerezcas la anterior nota y haz alguna entrada más. Mañana vuelvo a entrar y veo si tienes una subida de nota.